Se le mareaba el estómago cada vez que veía en el charco
su aguileña nariz de clown y una especie de pómulos saltones que hacían a la par con sus avestrulientos ojos redondos.
¿Soy yo este narizón que bajo las faldas de un circo de barrio
ha nacido como hijo de un negro humor?
Ensayé las piruetas, unos bailes y embadurnándome
con la misma base blanca de siempre
empecé a dibujar las sutiles y payasas facciones de mi rostro.
Figuro una sonrisa... consciente ya de que el espectáculo debe comenzar.
la no sonrisa del que hace reir a la gente... en casa del herrero...
ResponderSuprimirTal vez no somos más que espectáculo para nosotros mismos...... Interesante tu microrrelato y su reflexión.
ResponderSuprimirUn beso
A veces todos nos escondemos tras una máscara de maquillaje para tapar las auténticas sensaciones tras el disfraz. Muy interesante lo que dices. Te dejo una canción que por supuesto le va al pelo:
ResponderSuprimir"The show must go on"
http://www.youtube.com/watch?v=4ADh8Fs3YdU
No sé por qué, pero desde niña los payasos me han transmitido tristeza.
ResponderSuprimirUn hallazgo muy gráfico lo de los "ojos avestrulientos".
Besos
Rous, he ahí la contradicción del ser/estar.
ResponderSuprimirUn abrazo!
Jesús, ya lo dijo alguien, como que la vida es un teatro y nosotros sus piezas... con nuestros roles y funciones por cumplir.
Abrazotes!
Hola, Noa. Muy buena canción! Gracias x tu visita y x comentar. Abrazos!!
A mí los payasos me asustaban, Solateras. Y me daban cólera de una vez que vi al humano detrás del disfraz. En fin, los hay para todos los gustos.
Un abrazote!
Hola Maya, a mí también me asustaban los payasos! Sin embargo, son de lo más curiosos, porque tratan de ser patéticos cuando son todo lo contrario: ocultan sus propios sentimientos para hacer reír a los que más lo necesitan. Admirable, en pocas palabras.
ResponderSuprimirUn abrazo!
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ResponderSuprimira veces necesitamos de payasos en nuestras vidas, muchas veces...
ResponderSuprimirme parece de valientes mostrar una sonrisa (cuando por dentro existen otras emociones encontradas que quieren salir a luz)todo con la finalidad de robar risas ajenas, de pintar con colores alegres los instantes de otras personas...
Saludos para ti Maya,
Hola, Sgt Pepper. Es cierto, muchos payasos realizan una labor realmente admirable cuando dan por una sonrisa el mundo.
ResponderSuprimirUn abrazo!!
Hola, M.
ResponderSuprimirNo hace mucho vi a un payaso en el metro. Y a pesar de la tristeza que expresaban sus ojos y su mirada perdida, guardaba en su disfraz de colores la valentía suficiente que algunas veces nos hace falta para seguir adelante y sonreírle a la vida.
Y claro, esa tarde fue una tarde de arcoiris.
Un abrazote!!
Genial el post!!
ResponderSuprimirLos payasos que yo conozco son personas fuera de serie, trabajan inmersos en un mundo mágico, y cuando viven su vida les queda siempre ese poso especial, son gente extraordinaria...
Besiños!!
Hola, Carmensabes. Yo también lo creo.
ResponderSuprimirGracias por tu visitarme. Un abrazote!!
... el infierno, el otro. Por eso me escondo tras mi rostro y desaparezco cuando, luego de conocerme, te alejas de mí ...
ResponderSuprimirGracias Cristopher por tu visita y comentario bastante instrospectivo.
ResponderSuprimirUn abrazo!
Comparto este mensaje de María, poeta, gracias María por tu comentario.
ResponderSuprimirHola Luisa:
Me encanta leer alguno de tus comentarios cuando tengo tiempo.
¡Clown!
¿Por qué tendremos la misma opinión casi todo el mundo mundial? Reímos la gracia del payaso y por dentro algo se conmueve a la par que sentimos ese rostro oculto y tristón. Quizá vemos el reflejo de nuestro propio yo en determinados momentos de la vida. Esto demuestra que hay que seguir adelante y reír, y cantar aunque nuestro interior esté adoleciéndose. Exactamente como el de un clown.
Yo siempre guardo una nariz de payaso, por lo que pueda ocurrir, es una buena arma cuando alguien no se fija en ti por ejemplo en la barra de un bar, lo prefiero a gritar pssss tu ponme dos cervezas, no tengo voz y soy timido por eso guardo siempre una nariz de payaso, es de lo mas aconsejable para llamar la atencion, provad a ir en el tren, el autobus o el metro con una puesta y haced como si no la llevarais, ese es el teatro y su merito.
ResponderSuprimirYo las prefiero rojas y de gomaespuma, las rigidas con goma hacen rozaduras y dejan marcas.
Un saludo y ole por el escrito, los psyasos tambien pueden ser el escondite perfecto de gentes sin personalidad, tristes, huidizos, melancolicos y el circo una buena jaula donde encerrarse y evitar la monotonia de ahi fuera.
Interesante tu texto, saludos.
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