
Ese día no lo mataron porque estuvo durmiendo en la casa de una señora muy amiga suya, la muy distinguida doña Marita, hija de la comadre Vilma, la del pueblo de doña Fermina.
Cuando, sin más fingidas amabilidades, tumbaron la puerta a empellones y gritos: "urgente encontrarlo doña, dénoslo nomás", petición a la cual se negó Marita, que de no haber sido así a estas alturas ya le habrían dado una anticristiana muerte y puesto punto final a sus treinta y pocos años de paso por este mundo mundano.
El violento irrumpimiento le hizo prever los planes del policía jefe. ¿Por qué lo buscaba, por qué le era urgente encontrarlo?... Tal vez para advertirle, para callarlo, para no darle tiempo a contar a nadie que lo había visto venderse por unos buenos tajos de dólares que recibió de manos del Coronel, a cambio de hacerse de la vista gorda ante unas pruebas comprometedoras. ¡Pequeñas grandes zanguijuelas!, diría doña Fermina.
la huida, el refugio, la corruptela, las pruebas que al sangrar las sanguijuelas hinchan aun mas cada paso de la autoridad, Argentina, Chile, Venezuela, Cuba y ahora Honduras ¿cuando Marita tomara el timon, para romper las olas y esas tantas y tan cotidianas muertes anticristianas?, parece haber dado el primer paso para que le siga el segundo y asi uno tras otro y juntando pasos, cruzando caminos, seremos solo nosotrxs los dueños de nuestra muerte.
ResponderSuprimirMuy bueno Maya, sensible, intenso y esperanzador.
Las peores sanguijuelas son las que están más arriba del todo, gobernando, ¿no crees?
ResponderSuprimirMuchos besitos, Maya.
Parece lejano el día en que desaparezcan del mundo las sanguijuelas, ellas están ahí desde que hubo alguien a quien pegarse. Son como el lado más oscuro de la condición humana.
ResponderSuprimirPero aunque no se vayan, no desistiremos hasta que sean las personas más honradas quienes gobiernen.
¿Cuáles desangran más, las sanguijuelas de tierra o de sillón presidencial?
ResponderSuprimirMuchas gracias por pasarte, Alfonso alias "León".
Un abrazote!!
Marta, claro que lo creo, de eso no tengo duda. Un abrazote, gracias por tu visita y comentario.
Ojalá que no llegue a estar desploblado el mundo para cuando eso suceda!!
Un abrazote, Sargento! Gracias por tu visita.