
Marcel Maciel no es el único... no es el único caso en el que podríamos hablar de un cura "pederasta".
Distintos "Marcels" han saltado ya a ocupar las entrelíneas de muchos diarios. Entrelíneas, digo, no portadas, no titulares de páginas repletas, solo entrelíneas, subtítulos y pequeñas entradillas.
Pero, por qué seguimos esa cultura del eufemismo que no llama al "pan, pan y al vino, vino, Marcelino". Por qué no hablar de "curas violadores" y sí de "sacerdotes en falta" o "sacerdotes pederastas". Suena menos feo, ¿no? Suena menos real, menos cruel, menos imperdonable... menos pecaminoso.
Es curioso. Pero a Marcel solo lo condenaron a dejar la Orden y a guardar penitencia, después de ventilarse todas sus fechorías.
En Brasil, Italia, España, Inglaterra... aquel que abusó de niños sordos, aquel que tuvo hijos y abuso de estos también, aquel que como Marcel simplemente mandaron a seguir rezando y bendiciendo a los "pecadores terrenales".
Cuánta hipocresía, cuando secretismo y cuánta más podredumbre habrá entre las roídas paredes del celibato eclesiástico.
Y cuántos niños que siendo niños, y esto es lo más imperdonable, dejaron de serlo por temor a esa representación celestial desdibujada en la imperfección humana.
Que los cojan confesados... por decir lo menos.
Y que esos hechos salgan del ámbito de la jurisdicción de la Iglesia y se les juzgue por lo penal, como a cualquier ciudadano.
ResponderSuprimirEsto es pecata minuta comparada con la esquizofrenia. Lo sorprendente es que lo puedan soportar. Y la conclusion, bien clara: el dogma es un gran paraguas debajo del cual sólo puede oler a podredumbre.
ResponderSuprimirY sí. Que los juzquen como los pederastas que son y con todos los agravantes que el hecho de actuar al amparo de la representación celestial debiera suponer.
Que los cojan. Como sea.
... mayita anduviste perdida un buen tiempo. Espero para bien. Siempre fuiste generosa con mis posts ...
ResponderSuprimirCuidate ...
Totalmente de acuerdo, mi querida Solateras. Como debe ser.
ResponderSuprimir¡Un abrazote!
Nada debe prestarse a ocultar este tipo de hechos delicuenciales. Ni la fe ni ningún dogma.
ResponderSuprimirUn saludote, Xocas. Gracias por pasarte.
Hola, Chris, gracias por pasarte. He tenido poco tiempo por el máster que estoy haciendo. Pero, a ver si no se me quita el "vicio" de escribir :)
ResponderSuprimirUn saludote.