
Escribir siempre me pareció la mejor forma de hacer catarsis, de desahogarme, de gritar por escrito las voces de mi interior, de mi exterior, del mundo si fuera el caso.
Llevo días, semanas, leyendo gramática, morfo y sintaxis, materias que, debo confesar, nunca me gustaron del todo. O me convencieron del todo. O me "metamorfosearon".
No!... He tenido que volver a retomar conceptos, aun más complejos y enrevesados de esa amplia y empalagosa gramática de esta lengua materna
mía y nuestra.
Entonces he vuelto a este ordenador, a estas teclas y a mi otro yo, ese yo literario que un profesor me dijo alguna vez era el que debía explotar, más que el lingüístico. No le hice caso. Espero no arrepentirme de ello a estas alturas, en medio de este cuarto de siglo que llevo viviendo.
En todo este texto no hay ningún sustantivo deverbal prefijado, como tampoco ningún deseo de hablar más de morfología... al menos por hoy :)
¡Ole! tenerte de nuevo entre los vivos.
ResponderSuprimirArdua tarea parece lidiar con sustantivos deverbales... lo que sea...
ResponderSuprimirTodos los consejos de casi todos los profesores llegan con unos 20 años de adelanto. No tiene remedio.
Un placer verte (leerte) de nuevo.
Abrazos desde el otro lado.
Hola Jesús!! Muchísimas gracias por tu saludo!!
ResponderSuprimirUn abrazote.
Otro abrazo para ti, Xocas!
ResponderSuprimirNos seguimos entre líneas :)